martes, 21 de octubre de 2014

¿Qué puede aprender Enfermería de una homilía del Papa Francisco en el Sínodo?


Como sabéis me gusta mirar a mi alrededor, a otras disciplinas, a otras organizaciones, al arte, a la filosofía… para aprender a ver el mundo y copiar lo interesante desde otras miradas.
No es mi intención entrar en los contenidos del Sínodo de las Familias que se está celebrando en Roma, sino de reflexionar sobre algunas claves del discurso del Papa que me han llamado la atención.

¿Qué es un sínodo? (del latín sinŏdus, ‘caminar juntos’)
Es una reunión de autoridades religiosas (hay varios tipos). En el Sínodo de las Familias están participando cardenales, obispos, 13 matrimonios, y algunos laicos, incluso 8 delegados de otras confesiones cristianas.

El Sínodo de la familia es un análisis de situación, una reflexión, una radiografía de la realidad (tan necesaria en nuestros ambientes, en los pequeños espacios y en los grandes…) Finalmente se redacta un documento de trabajo e incluso hacen referencia a que están “cambiando la metodología de trabajo para hacerlo más dinámico y participativo”

¿Qué me llamó especialmente la atención?
  • El Papa Francisco se lamentó en la homilía de inauguración “porque en la reunión de todos los cardenales a puerta cerrada el pasado mes de febrero, algunos NO tuvieron el valor de hablar delante del Papa porque pensaban que no estaría de acuerdo con ellos.”.“Esto no está bien. Esto no es sinodalidad. Hay que decir todo con valentía y, al mismo tiempo, escuchar con humildad. Hacedlo con tranquilidad y paz”. #emocionada

  • El Papa “quiere un Sínodo realista y sin ningún tema «tabú», pero que preste atención a todos los problemas y no solo a debates de moda en países ricos”. #alucinada

  • El Papa desea “ir a la raíz de los problemas y, después, mejorar lo que sea necesario.” (Es decir que parte de la premisa de que no #todovabien)


Y a mi me recordó las reuniones en las que participamos y en las que luego en la calle, en el café se escucha decir…”yo hubiera dicho…”, “me he quedado callada, pero si hubiera hablado…”, “yo no estaba de acuerdo, pero no hablé...”.

También me recordó la metodología de la #revoluciónenfermera (ir a los problemas)
  
Otra genialidad:
  • “Sois libres de hablar con la Prensa fuera del aula en todo momento y de todos los temas, pero se ruega no tuitear durante las reuniones”.


Si estamos en una reunión, por favor…apagad los móviles. Como dicen los maestros del mindfulnes (ese post pronto) “si estás fregando los platos, estás fregando los platos”. Nos centramos, nos concentramos, escuchamos, hacemos propuestas (con valentía, tranquilidad y paz) y…tardamos menos en la reunión.
  

Veo un discurso valiente del Papa Francisco (estaré atenta, espero que no sólo quede en un discurso innovador, valiente o atrevido), pero recordemos que además de tener actitud de escucha activa, después de escuchar, debemos analizar, ACTUAR y evaluar.

Recordemos que para mejorar todos y todas somos tenemos una responsabilidad personal en nuestros pequeños espacios. 
Asi que hablemos, hablemos con valentía, tranquilidad y paz (ayyy creo que lo he repetido 3 veces...me ha encantado esa homilía)

En otra ocasión reflexionamos sobre los SILENCIOS en las reuniones, fue otra mirada, pero por si os interesa se llamaba : Silencios en la reunión, lamentos en el café.


Todos los entrecomillados han sido copiados de la prensa.
Os enlazo algunos períódicos : El Mundo . ABC

6 comentarios:

  1. Como lo prometido es deuda, aquí va mi comentario.

    Si hasta el sínodo de los obispos y cardenales ha sido capaz de mirarse el ombligo y darse cuenta que hay un mundo fuera de sus obsoletos mensajes y su dogma, como no lo va a hacer una organización sanitaria como la nuestra??

    Aun siendo ateo, gracias a este papa sigo teniendo esperanzas de que, algún día y entre todos, poquito a poquito, conseguiremos cambiar las cosas.

    Un abrazo enorme.

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  2. Cuando leía las noticias del Sínodo yo me preguntaba ¿como se enterará el Papa de las dificultades de una comunidad de Filipinas?
    Y claro encontraba en esta noticia cierto paralelismo entre nuestro sistema sanitario, piramidal.
    No hablamos, no hablamos en las reuniones, o hablan siempre los mismos, otros callan por miedo, por vergüenza, por motivos personales.... Finalmente el objetivo de la comunicación que es el DEBATE en busca de la mejor solución no se consigue entre silencios.
    Espero que en tu "alocada propuesta de hospital 2.0" consiga que la comunicación reine entre los silencios.
    Nuestro objetivo es felicitarnos cuando lo hacemos bien (tenemos un magnífico sistema sanitario público y grandes porfesionales) y tambien debemos analizar cuando hay dificultades.
    Ganas de verte ;)
    un beso rosa

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  3. El papa debe ser ese líder que todos esperan pero que no termina de llegar... si muchos no se animan a dar su voz cuando deben darla, es que algo falla. Yo que el papa me lo haría mirar.
    De todos modos, en el café sieeeeeempre surgirá esa voz descontenta que dirá lo que le habría gustado decir si le hubieran dado confianza, porque siempre hay alguien que se lanza a afirmar tal cosa, aunque el líder sea la releche.
    Si lo extrapolas a «lo nuestro» , nosotros aún no tenemos ese líder que nos anime a decir lo que de verdad pensamos sin tener la duda de que luego se lo chivateará al jefazo para dejarnos con el culo al aire... Se le ve a menudo con unas compañías que dejan muhcas dudas, muchas...
    Rosa, amor, nadie como tú para hacerme hablar de este asunto sinodal siendo agnóstica y anticlerical recalcitrante como soy...
    Besos miles, amiga.

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  4. Aunque yo soy todo lo ATEO que se puede ser, de este Papa si que hay que aprender mucho para nuestra profesión. Es un Jefe valiente que rompe unos moldes anquilosados de una institución que ha sido abanderada por el inmovilismo durante siglos. Que pide la colaboración, y la opinión abierta de sus colaboradores y subordinados.
    Ya quisiéramos disponer de Jefes como estos, de subordinados de estos que sean valientes en la comunicación y razonables en las decisiones.
    Pero seguimos ilusionados por hacer PROFESIÖN con mayúsculas. Esto requiere de valentía, conocimiento y una gran dosis de humildad.
    ¡Ay! doña Rosita. ¿Dónde andas?

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  5. Estimada Rosa; gracias por esta reflexión. No soy para nada religioso pero hay ciertos paralelismos entre las convulsiones terminales de la iglesia y las del SNS... su alejamiento de las necesidades y realidades de quienes le dan sentido a su existencia pues están pensados para servirles.

    El paradigma de un buen líder de equipo es que se rodea no de quienes más le adulen sino de quienes le comuniquen (en el entorno adecuado y con argumentos) las disensiones a lo que se planea o hace. Alterar la jerarquía formar y crear grupos autónomos para abordar los temas allí donde ocurren... "controlar" la comunicación no quiere decir anularla sino que sea en la dirección correcta al público adecuado.

    Para que todo ello ocurra un líder (no un jefe) debe crear el ambiente que permita saber que si se lleva la contraria con argumentos y en el medio adecuado se va a valorar positivamente y sin consecuencias y quien comunica también debe escoger el momento, público y medio adecuado.

    Tenemos esos líderes? me temo que hay pocos... la mayoría se dedican a vetar a las personas que disienten en todos los foros que pueden... como si apartando a una persona se apartaran los problemas.

    Viví y vivo muchas veces esa situación en la que tras una reunión de silencio "el juicio de la salita" es sumarísimo y como no admite réplica queda como verdad... para quien lo pronuncia... y pienso ¿en ese caso quien falla?¿el líder que ofreció un espacio y una oportunidad de hablar o quien no habló cuando y como se podía? (evidentemente la "intrahistoria" de esa relación cuenta).

    Un abrazo.

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  6. Corto y pego el comentario en Facebook de
    Rocío Loma-Osorio, editora del blog ESPARATRAPOS DE PAPEL(http://esparatraposdepapel.blogspot.com.es/)

    No me cabe tu entrada tatuada en el brazo, qué pena!!
    Enfermería, como ciencia híbrida, debería abrir más sus puertas. La boca es una de esas puertas. Como bien dices, abrimos nuestra "boca enfermera" en los comedores que no proceden, quizás porque a veces se nos cuelga el "cerebro enfermero". Pero estamos en ello, como dice el Papa.
    Se trata de borrar el miedo de las relaciones verticales, inclinar las con valor, hasta enrasarlas.
    Somos la mano que mece la cuna y no nos lo creemos.
    Al final todo es cuestión de fé.

    Un besazo, Rosa M!!

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